martes, 16 de noviembre de 2010

Bel Bee Bee en CONCIERTO



Bel Bee Bee en concierto, con la coaboración de:
Pablo Trujillo (guitarra solista)
Verónica Melián (bajo)
Carlos Álvarez (batería)

jueves, 11 de noviembre de 2010

Poemilla Númbero 1


A mis cinco fieles "followers" que abandonados dejé... Les dejo un poema que me encontré en algún recoveco de mi cabeza.

"Recuerdo las primeras letras,

Las primeras notas.

Recuerdo las primeras palabras,

Los primeros compases.


¿Cuántas primaveras nos distanciaban?

¿Cuántas flores habrías marchitado y

cuántas me quedaban por cultivar?

¿Cuánto viví cuando no tenía que vivir?


Pronto se apoderaron de mí los temores,

Se enfrentaban, vandálicos, mis horrores,

Mi silencio era el clamor de éstos pavores,

Y quiso el corazón que perdiera la razón.


No sé bien cómo,

Aunque supongo que fue de algún modo,

Y no sé bien cuándo,

Ni sé tampoco por qué,

Que no hizo falta tumbarme

Para que enterraras tus dedos en mi pecho

Y aceptaras ser estrecho;

Para que perdiendo un poco la razón,

Te llevaras mi pobre corazón.


Alzábamos la voz para llamarnos,

La bajábamos para amarnos,

Silenciosos tras cientos de muros,

Escondidos en sitios oscuros...


Si cien imperios pudimos construir,

Cien imperios cayeron antes de que pudiéramos huir.

Y si hicimos al tiempo rugir,

Fue el tiempo quien nos hizo morir.


¿Cómo perdí los estribos tan fácilmente?

¿Dónde dejé la prudencia tan torpemente?

¿Por qué alcé cuando no alzábamos

la voz, si no para llamarnos?


Nuestro cielo turquesa en toda su intensidad

Se llenó de nubes por toda su inmensidad.

Y llegó, devastador, el terror,

Y me quitó, sin piedad, tu calor.


Nos reducimos a pavesa cuando nos separamos,

Vulnerables, nos distanciamos;

Convertidos en ceniza, nos apagamos;

Enamorados, nos amamos...




Porque nadie conoce una creación como su creador,

Ni nadie suspira por un sueño como quien lo sueña,

Nadie entendió cómo llegamos a la locura

Ni en qué lugar abandonamos la cordura.


Nadie nos miró como amados,

Sólo como acabados.

Nadie nos miró y entendió,

Porque nadie sintió lo que tú y yo.


Pasamos cuatro veranos buscándonos,

Cuatro veranos perdiéndonos,

Cuatro veranos queriéndonos y

Cuatro veranos odiándonos.


Cuatro veranos teniéndonos.


Cuatro veranos perdiéndonos.


Hice añicos de mi infancia.

Añicos de mi alegría.

Te devuelvo lo que es tuyo.

Porque lo que es tuyo ya no es mío

Y lo que es mío ya no es tuyo.


Perdona las molestias,

Perdona si fui yo la bestia,

Perdona porque aún sostienes lo que arrancaste de mi pecho,

Perdona porque prefiero que se quede en tu lecho...


Será el silencio mi compañero por un tiempo,

Pero si el tiempo nos encontró

Y el tiempo nos separó,

El tiempo me curará,

Y el silencio se callará.


Aunque aún está el oasis lejos

Y lejos también lo que anhelo,

Será el recuerdo añejo,

Y la tristeza se pondrá un velo,

Pronto tendrá un velo."